Ir a la barra de herramientas

Lamprea, el pez vampiro

Mundo Gastro

La lamprea semejante externamente a la anguilas aunque no están emparentados con ellas; tienen el cuerpo gelatinoso, cilíndrico, sin escamas y muy resbaladizo. A pesar de compartir muchas características con los peces, forman un grupo independiente y muy antiguo, situándose en la base del origen de los vertebrados.

Durante los seis primeros años vive en el río, alimentándose de algas microscópicas, llegando a medir aproximadamente 25 cm. Después se dirige hacia el mar donde pasa dos años, antes de regresar al río; de esta forma, vuelve para desovar culminando su ciclo vital.

Este pescado azul prefiere ríos de gran caudal donde el agua no discurra con rapidez. Su hábitat natural se encuentra en los tramos medios y bajos de esos cauces. Sin embargo, el aumento de las barreras artificiales y la contaminación marina han hecho disminuir de forma considerable su presencia.

Las lampreas fueron abundante en todos los ríos de Galicia, pero hoy en día ya han desaparecido de muchos de ellos. Siguen gozando de merecida fama las de Arbo, que en su honor celebra la fiesta gastronómica más antigua de Galicia, pero también las de Nieves, Salvatierra de Miño, Tuy y en toda la cuenca del río Miño situada por debajo del embalse de A Frieira entre España y Portugal, donde también se pescan, como sucede en Melgaço, Monção y Valença.

En el mar, la lamprea parásita a grandes peces e incluso mamíferos marinos, a los que se fija con la boca, taladrando la piel para succionar su sangre, para ello tienen una boca circular en forma de ventosa para fijarse a las presas de las que se alimentan.

En el Bajo Miño y el río Ulla se utilizan unas construcciones únicas llamadas “pesqueiras” situadas a ambos lados del río en forma de paralelepípedos construidos de piedra que penetran en el cauce fluvial desde las dos riberas y cuya función es la de capturar distintas especies piscícolas, entre ellas la lamprea.

Estas obras, construidas a base de sillares graníticos alineados oblicuamente al curso del río, originan las corrientes que facilitarán el camino a seguir por los peces en su ruta migratoria a contracorriente para el desove. El conjunto constructivo se compone de varios cuerpos llamados “poios” que dejan entre ellos unos callejones estrechos, entre los que se ubicarán unas redes cónicas tipo nasa o “butrones”. De las pesqueiras o pescos se habla ya en documentos del siglo XII aunque, probablemente, muchas de ellas se remontan a la época romana.

Las técnicas culinarias que pueden aplicarse a la lamprea son numerosas; puede cocinarse asada, cocida, frita, escalfada, salteada e incluso como ingrediente base de sopas. Acompañada de diferentes guarniciones como mariscos, verduras asadas o salteadas y salsas resulta exquisita.

De las formas de comer la lamprea destacamos las siguientes: la empanada gallega de lamprea, la lamprea a la cazuela y por supuesto, la famosa lamprea a la “bordalesa”, plato también conocido con el nombre de lamprea del Miño.

En la empanada gallega de lamprea, además de la lamprea, cuenta con la presencia imprescindible de cebolla, ajo, perejil y vino tinto.

En la lamprea a la cazuela, la lamprea se cocina en una cazuela junto a cebolla, vino, especias y sal. Para completar su presentación, la lamprea se sirve con unos costrones de pan frito.

En Portugal, la lamprea también juega un papel importante en la cocina. En este caso, siempre se acostumbra a cocinar con vino.

©2020 GASTRO Magazine es una publicación online de GENTE DE MARKETING| Aviso legal |

Lo + top

Inicia Sesión con tu Usuario y Contraseña

¿Olvidó sus datos?