Café de Agaete, ¿El único de Europa?

Mundo Gastro

La climatología propia del municipio de Agaete, al noroeste de la isla de Gran Canaria, un lugar ideal para el cultivo de café, con temperaturas que no bajan de los 18 grados y escasas lluvias, además de su especial terreno volcánico.

Pero es que Agaete no es sólo una cuestión de latitud, situado al Norte de la isla unas enormes montañas se oponen al paso de las nubes cargadas de humedad y les obliga a descargar el agua en este precioso valle.

Pero, muy a nuestro pesar y de la intensa campaña de marketing que varias instituciones insulares han emprendido, no es el único café que se produce y comercializa en la Unión Europea, Martinica, Guadalupe o Isla Reunión territorios todos pertenecientes a países de la Unión Europea, llevan siglos por delante. Azores, también.

El café llegó a las Islas Canarias a través de Tenerife, cuando el rey Carlos III dictó una Real Orden, en la que se encargaba a Don Alonso Nava Gritón, marqués de Villanueva del Prado, que buscara y preparara, “uno o varios plantíos para sembrar y plantar semillas y plantas procedentes de América y Asia”. Esto sucedió en 1788 cuando llegó a Tenerife el navío correo “San Bernardo” con la primera remesa de semillas y plantas exóticas.

La producción comenzó por Tenerife, en La Orotava. Desde La Orotava, pasó a Gran Canaria. En el sur de Gran Canaria, ha existido alguna plantación de café en Tirajana.

Por el calor y agua que es menos abundante que en otras zonas de cultivo, la producción se realiza mejor a la sombra de aguacates, mangos y naranjos. Aproximadamente dos tercios de la escasa producción de café se localizan en Las Palmas y el tercio restante en Santa Cruz de Tenerife

El valle de Agaete, a 40 Km de Las Palmas, es el único lugar donde el cultivo de café tiene cierta importancia económica.

En un principio el café empezó a cultivarse en las fincas cercanas a la costa, pero la mejor calidad y la mayor producción se obtiene en las zonas altas del valle, aprovechando la sombra de los árboles frutales.

Hasta mediados del siglo XX se mantuvo una producción estable. Después debido a la caída de los precios, el cultivo ha sido casi testimonial. Los agricultores no vivían del café pero si lo producían de manera limitada y generalmente para el autoconsumo.

En el año 2006 se crea la marca “Café de Agaete y comienza la comercialización del producto. El proyecto impulsado por la asociación de agricultores de Agaete, tiene el apoyo del gobierno insular de Gran Canaria y del Ayuntamiento de Agaete. La idea es mantener altos estándares de calidad para promocionar este café y permitirle competir con otros cafés especiales. La producción cafetera se estima en torno a los 4500 kilogramos y el precio por kilo de café supera los 50€.

Basándonos en la coloración rojiza que presentan las hojas apicales nuevas y la forma ondulada en los bordes de las hojas, se estableció que el cultivo mayoritario corresponde a la variedad tratarse de la variedad Arábica Typica. Esta es una de las variedades más antiguas de la especie aunque hoy está en desuso en la mayoría de los países productores, la excelente calidad de sus frutos ha hecho que se tienda a su recuperación. También podemos encontrar cultivos de la variedad Geisha, siendo pioneros en Europa del cultivo de esta última variedad.

Sus características organolépticas son las siguientes, color amarillo verdoso, olor fruta verde. Tostado, se desarrolla e hincha bien. La bebida resultante tiene un gusto afrutado y dulce recordando el chocolate o el regaliz. Es poco ácido. Tiene un cuerpo aceptable”, con una baja dosis de acidez y amargor”, como defienden los productores grancanarios.

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