Bulgur, redescubriendo la antiguedad

Mundo Gastro

El bulgur, trigo bulgur o burgul es un ingrediente que se obtiene a partir del trigo , en realidad es sinónimo de “trigo partido”, pero es una versión más elaborada, ya que se obtiene por cocción prolongada de los granos de trigo y su posterior secado, muy popular en la cocina de Oriente Medio.

Para la elaboración tradicional del bulgur, se cuecen los granos de trigo en un caldero profundo con agua, removiendo a menudo para que la cocción sea uniforme, y añadiendo agua según se vaya consumiendo. Es una cocción larga, primero a fuego vivo y luego más bajo, para que el trigo se cueza lentamente. Una vez hecho, se escurre y se deja secar al sol durante varios días.

Tras esta operación los granos de trigo son machacados en una operación de molienda que da por resultados unos granos rotos irregulares, se les quita el salvado y se calibran usando cribas y tamices de distinto calibre.

Se realiza un nuevo secado dejando de nuevo el bulgur varios días al sol. Se obtienen tres tipos de bulgur, grueso, fino y muy fino. La larga cocción y el cuidadoso secado del bulgur hacen que se conserve durante mucho tiempo.

Los antiguos hititas, hebreos o los egipcios usaban este alimento. El bulgur también era muy popular en la antigua Grecia y en Arabia Saudita donde le llamaban ‘nedjed y Al-Hasa’.

Hay varios tipos de bulgur, según el tipo de trigo usado, uno más rojo y otro de color más amarillo, rubio. Según el grosor hay de grano fino o grueso. Una vez cocido el resultado es muy similar a la sémola de cous-cous, al hincharse de agua. De hecho, uno de los platos en los que más se usa, el tabbuleh, se hace de igual manera con bulgur, en Oriente Medio, y con sémola en el norte de Africa.

Los usos culinarios más frecuentes, aparte del tabbuleh, son guisos de verduras en los que se utiliza igual que el arroz, con el que tiene muchas similitudes nutricionales.

Efectivamente, el bulgur aporta gran cantidad de almidón, procedente del trigo con el que se elabora, y por tanto representa una fuente apreciable de carbohidratos de buena calidad, que proporciona gran cantidad de energía al organismo, al igual que la pasta, el arroz y otros cereales. Su contenido en grasas es escaso, además este alimento es una fuente de hierro, fósforo, magnesio y vitaminas con apenas 1,75 gramos de grasas por cada cien gramos de bulgur, de los cuales, 0,2 son grasas saturadas.

©2020 GASTRO Magazine es una publicación online de GENTE DE MARKETING| Aviso legal |

Lo + top

Inicia Sesión con tu Usuario y Contraseña

¿Olvidó sus datos?

Ir a la barra de herramientas