Amaranto, oro precolombino

Mundo Gastro

Este célebre pseudocereal consiguió resurgir del olvido siglos más tarde, hasta convertirse en un superalimento en tendencia y un recurso natural de increíble aporte nutricional. Una calidad que ha sido respaldada por numerosos organismos internacionales, entre ellos la NASA.

Como la mayoría de cereales y pseudocereales, el amaranto se puede consumir en forma de semillas, aceite y harina. En el primer caso, basta con cocerlo siguiendo el procedimiento habitual de alimentos similares como el arroz o la quinoa. Es ideal para ensaladas, revueltos, salteados e incluso como guarnición. En cuanto a la harina, se suele utilizar sobre todo en el ámbito de la repostería. Eso sí, siempre acompañada de otro tipo de harina, pues al no incluir gluten los dulces no suben. Su sabor tostado, que recuerda al de las nueces, les da un toque muy especial.

Es originaria de los valles interandinos, desde el sur de Ecuador hasta el norte de Argentina. Se puede cultivar desde 100 hasta 3.000 metros por encima del nivel del mar y es de muy rápido crecimiento.

Al igual que la quinoa, es un pseudocereal que no pertenece al grupo de las gramíneas aunque se usa como cereal porque posee un alto contenido en almidón, lo que le otorga un gran poder energético, de hecho ha sido durante siglos la base de la alimentación para los pueblos autóctonos de esa zona de Sudamérica.

Es notable por su contenido en minerales y vitaminas como la B, la C, A, la D o la K. Posee un buen porcentaje de niacina, calcio, fósforo y hierro, así como ácido fólico. Por último, es una vía de aminoácidos esenciales, entre los que habría que destacar la lisina.­

Su alto nivel proteico la hace un alimento muy interesante para todas las personas veganas, en especial, por contener lisina, un aminoácido esencial que no está presente en muchos cereales. Por último, su alto nivel de vitaminas B y E ayuda a mejorar el sistema inmunológico y también el metabolismo. Incluso por su alto nivel de fibra aporta un mejor equilibrio y mejora la microbiota en el intestino.

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