Ser cocinero no es fácil

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Ser cocinero no es facil

por Sergio Nieto Villarroya

Para mi primera colaboración me gustaría describir lo que significa para mí ser cocinero. Una reflexión escrita de lo que cuesta y de los esfuerzos que hay que hacer para lograr un sueño.

Todo el mundo cocina, a mayor o menor medida, en casa, con los amigos un día en el campo, una cena de aniversario para tu pareja, etc… Pero todo cambia cuando decides hacer de ese hobby tu profesión. Cocinar es pasión, entrega, dedicación y para quien no lo tome así, se equivoca.

El cambio empieza cuando entras por primera vez en la escuela de hostelería, con muchos sueños y con muchas ideas de cómo será el restaurante que regentarás, que platos cocinarás, etc… Con el paso del curso te das cuenta que no todo es tan fácil, que muchos compañeros se quedan por el camino, ya por falta de ganas como por falta de compromiso. Pero estás convencido de que es eso lo que quieres hacer y por fin consigues acabar el curso. Ya eres cocinero, bueno eso es lo que piensas. Ahora es cuando realmente comienza el duro camino.

Consigues un puesto como cocinero en un restaurante y llegas con ganas de comerte el mundo y demostrar todo lo que has aprendido en la escuela. El primer día te das cuenta que no es tan bonito como te lo contaban en la escuela y no haces otra cosa que cortar, limpiar, recoger, picar, etc… así un día tras otro, hasta el punto que te planteas dejarlo, pero es cuando piensas en porqué elegiste esta profesión.

Según va pasando el tiempo en la cocina y logras tus objetivos, tu responsabilidad se hace mayor y con ella tu tiempo de ocio es menor. Ves pasar veranos, navidades, fiestas que no puedes disfrutar, bueno eso es lo que te hacen creer, porque en realidad disfrutas con tu trabajo y aprendes a disfrutar del tiempo de otra manera. Empiezas a moldear tu vida entorno a la cocina, algunos piensan que es un error, yo opino lo contrario.

Cuando, después de mucho tiempo, tu trabajo es reconocido, es cuando echas la mirada atrás y te das cuenta de que todo ese esfuerzo ha sido para algo. A algunos les llega antes que a otros.

No hablo de premios culinarios, que también, hablo de esos clientes que vuelven a tu casa a comer, que te agradecen esos sabores que les recuerdan la comida de su madre o abuela. El cliente que te da la enhorabuena por sorprenderle día tras día.

Todo esto te da fuerzas y ganas para cuando llegue, que llegará, la crítica a tu cocina.

La primera vez no la quieres aceptar y piensas que el cliente estará equivocado, la segunda la escuchas pero le prestas poca atención, pero con la tercera cambias el “chip”, escuchas, aprendes y corriges.

La mayor satisfacción llega cuando ese hobby que convertiste en profesión, logras que se convierta en hobby otra vez. Todo el mundo sabe cocinar para unos pocos, pero pocos saben cocinar para muchos.

sergio nieto villarroya

Sergio Nieto Villarroya

Mi experiencia laboral comienza con 16 años en un pueblo costero de Alicante, comencé de friegaplatos y logré hacerme cargo de la partida de arroces. Después me alisté en el ejército donde acabé mis estudios de cocina, al licenciarme me desplacé a Ibiza para adquirir experiencia. Logré hacerme cargo de varios restaurantes y hoteles. Desde bares de tapas, pasando por mejicanos, hasta hoteles de 5* “all inclusive”.

Durante este tiempo he logrado trabajar con chefs de gran reputación como, Christian Baldoski, Paco Roncero, Ivan Espinola, Luciano Pucerelli, entre otros.

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